La Ley General del Equilibrio Ecológico reserva a la federación materias específicas: obra hidráulica, vías generales de comunicación, industria química y petroquímica, actividades altamente riesgosas, aprovechamientos forestales y proyectos en áreas naturales protegidas o zona federal marítimo terrestre, entre otras. Lo que no cae en esos supuestos suele ser competencia estatal. Determinarlo mal implica rehacer el trámite completo ante la otra autoridad.